Presenta la AHCPM&IM el Travel Sentiment Index hacia el Caribe mexicano, monitoreo de mercados emisores
Por Blanca Silva
Mundo Ejecutivo
La temporada de verano llega con una reducción de 586 mil asientos en la oferta aérea de Norteamérica, de los cuales más de 561 mil corresponden a Estados Unidos. Dicha cifra representa una reducción global de 22.5% en asientos aéreos y de 21.4% en vuelos, equivalente a dos mil 974 frecuencias menos.
Lo anterior se desprende del primer número del estudio Travel Sentiment Index (TSI) hacia el Caribe mexicano. Monitoreo de mercados emisores. El reporte, correspondiente a julio-agosto 2026, fue elaborado por STARC Anáhuac Cancún, a solicitud de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres (AHCPM&IM).
El reporte precisa que American Airlines programó 469 mil 060 asientos y United Airlines 465 mil 465, una reducción de 14.9% y de 16.8%, respectivamente, contra 2025. En contraste, Southwest programó 314 mil 720 asientos, 0.5% más frente a 2025, mientras que con la quiebra de Spirit se perdieron 195 mil 138 asientos.

Para el director del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible (STARC, por sus siglas en inglés) Anáhuac Cancún, Francisco Madrid Flores, el verano será muy retador. Explicó que la reducción masiva de inventario actúa como un acelerador que eleva las tarifas aéreas dinámicas y reduce la oferta de vuelos de descuento de última hora
Madrid Flores destacó que el estudio refleja una gran afectación para la actividad turística, dentro de lo cual se observan también comportamientos diferenciados por mercados geográficos.

Detalló que el Sur de Estados Unidos sigue prefiriendo vacacionar en el Caribe Mexicano por su cercanía, conectividad aérea y afinidad cultural. Además, tiene una alta tolerancia a cambios en tarifas, por lo que es un mercado clave para estrategias de último minuto y optimización de inventarios. Por ello, es un buen amortiguador de riesgo en la temporada al mantener niveles de ocupación estables cuando otros mercados muestran desaceleración.
En este escenario, el Hub Texas se beneficia directamente de la resiliencia de Southwest, que tiene tarifas aéreas redondas controladas en rangos de 220 a 310 dólares. Su ventana de reserva es de 12 a 14 días.
Por su parte, el Hub Atlanta está respaldado por 266 mil 442 asientos programados este bimestre por Delta Airlines hacia Quintana Roo. El consumidor asume el viaje estacional como prioridad fija en sus tendencias de gasto, tiene un perfil de ingresos medios-altos en el clúster de Georgia con baja sensibilidad al precio. Su ventana de reserva va de 20 a 25 días.
En la Región del Medio Oeste, el consumidor exhibe una marcada tendencia al ahorro y busca optimizar el factor costo-beneficio del paquete vacacional todo incluido. Sin embargo, el alza de tarifas en el aeropuerto de O’Hare hace que migren a Midway, soportado por 189 mil 072 asientos de Frontier y la entrada de Breeze Airways. Con una ventana de reserva de 25 a 30 días, sus búsquedas de paquetes de viaje para vacacionar con niños aumentaron 150% en Illinois y Michigan. También buscan los mejores resorts para familias en Riviera Maya y vuelos baratos a Cancún desde Midway, así como beneficios familiares o transportación gratuita para abatir gastos extras.
En el caso de la Región Este, se trata de un mercado resiliente pero atento a presupuestos familiares. Fuera de los hubs de JetBlue, los viajeros tienen acceso a corredores y conexiones de American Airlines y United Airlines. Además, la confianza del consumidor en Massachusetts o Maryland se mantiene más elevada y estable frente al costo de los servicios recreativos, mostrando menor sensibilidad que el consumidor metropolitano neoyorkino.

Asimismo, las tarifas aéreas de conexión o desde otros aeropuertos satélites no sufrieron el pico inflacionario de los vuelos directos del John F. Keneddy. Este factor mantiene las ventanas de reserva estables entre 25 y 35 días, al ser la zona con mayor sensibilidad a los precios de todo el mercado estadounidense. Ello, debido a una severa resistencia al gasto motivada por la confluencia de inflación en boletos de avión largos y una contracción en su confianza financiera.
En el Hub New York-New Jersey, JetBlue registra una severa contracción con una caída de 30.99% en su capacidad, equivalente a 75 mil 832 asientos de avión menos. La confianza del consumidor se muestra con cautela frente al costo de los servicios y la escasez de asientos dispara los boletos redondos a entre 540 y 680 dólares. Con una ventana de reserva larga de 45 a 60 días, muestra una caída de 35% en búsqueda de vuelos directos a Quintana Roo, aumentando 140% hacia Europa. Ello, resultado del fenómeno “sticker shock”, pues usuarios de ingresos medios-altos discuten abiertamente cambiar sus vacaciones de playa por vuelos a Europa o turismo carretero doméstico a la Costa Este.
En contraste, el consumidor de la Región Oeste busca vuelos al aeropuerto de Tulum y compara hoteles de Cabos y Cancún. Además, las búsquedas de hoteles boutique de lujo en Tulum desde California y Arizona aumentó 210%, destacando una baja interacción al factor “precio-bajo”. Muestran un alto interés por conceptos de hotelería boutique, experiencias ecoturísticas premium y el Tren Maya. Sin embargo, la salida estacional de las rutas directas de Alaska Airlines y de Spirit reducen la oferta directa.
Además, esta región de alta capacidad de gasto y un perfil demográfico de ingreso elevado, se ve afectada por la competencia de destinos costeros del Pacífico. En este escenario, la tendencia de consumo prioriza las escapadas experienciales de alto valor y lujo sobre el turismo masivo, con una ventana de reserva de 35 a 45 días.

En este marco, el estudio funciona como un monitor predictivo de cuatro dimensiones que unifica la oferta operativa y el deseo manifestado en la conversación digital. Además, incluye aceleradores y frenos, tendencias de búsqueda en internet e incidencia del contexto económico del consumidor, antes de la conversión final en el Caribe Mexicano.
Sus objetivos son mapear la geografía del interés digital por clústeres de origen, anticipando la elasticidad precio-demanda provocada por la combinación de inflación en mercados y recortes de capacidad aérea.
También, establecer la ruta crítica de comercialización hotelera, diferenciando las ventanas de reserva activas y proveer de insights a la industria para una mejor toma de decisiones.
Por ello, Madrid Flores adelantó que en las futuras ediciones se valorarán los supuestos del modelo y se ampliará su cobertura para incluir Europa y Sudamérica. Ello, tras iniciar con Norteamérica, que representa el 80% del mercado emisor de turistas para la región del Caribe.
