*Señala que proyecciones corren riesgo de no cumplirse: el PIB crecería apenas 1.8%, la inflación sería del 4%, la TIIE del 6% y el tipo de cambio menor al estimado; además el 50% del gasto público ya está comprometido.
Por Blanca Silva
Mundo Ejecutivo
El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) en Quintana Roo considera que el Paquete Económico 2027 es muy optimista en materia de crecimiento económico, inflación y tasa de interés.
Ello, advirtió su presidente, Gerardo Dzib Flores, cual llevaría al Gobierno Federal a hacer ajustes conforme avance el siguiente año y vea que no se están cumpliendo sus metas.
Comentó que dicho optimismo puede ser bueno y no tan bueno, pues si bien ayuda al ánimo de los inversionistas, advierte un riesgo al no llegar a las metas presupuestales.
Indicó que el Gobierno Federal estima un crecimiento económico del Producto Interno Bruto (PIB) de 1.5% a 2.5% en 2027, lo cual calificó de optimista pues no excedería el 1.8%.
Otros indicadores, dijo, son la inflación y la tasa de interés interbancaria de equilibrio (TIIE). En el caso de la primera señaló que será muy complicado alcanzar la proyección prevista del 3%, de acuerdo con la experiencia de 2026. Precisó que este año la variación de precios se ubica ya en 3.4% y cerraría cerca del 4%, indicadores que se repetirían en 2027.
En conferencia de prensa, agregó que en el caso de la TIIE, se ubicará en 6%, luego de que en 2025 fuera de 6.5%.
Asimismo, indicó que el tipo de cambio en 2027 se está programando en 18 pesos por dólar, cuando este año se proyectó entre 18 y casi 19 pesos. Sin embargo, se ubica en 17 pesos y así cerraría el 2026.
Por ello, dijo que lo más importante es estar atentos a como se aplicará el gasto público, ya que más del 50% ya está comprometido. Detalló que la cuarta parte del total se irá a pensiones, un 8% a programas sociales y el 16% al pago de la deuda. Esto último, señaló, es un rubro que han cuestionado el IMEF y las calificadoras, ya que sólo deja cerca de un billón de pesos para infraestructura. Pero de esa cantidad, la tercera parte se irá a Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que no generan ingresos para mantener su operación.
Considerando los ingresos y egresos, advirtió que el déficit llevaría a la contratación de más deuda, que superaría incluso los ingresos petroleros, que contrasta con una estricta política fiscal.