*Mundial obliga a hoteles a modernizar operaciones, pagos y movilidad e invertir en ciberseguridad
Por Blanca Silva
Mundo Ejecutivo
En medio del mundial de futbol, la hotelería mexicana enfrenta uno de los momentos más decisivos de su historia reciente, al verse obligada a acelerar su transformación tecnológica. Actualmente, muchos hoteles operan aún con procesos manuales y sistemas desconectados, que reflejan que México llega tarde a la transformación tecnológica hotelera.
La Country Manager México de Shiji Group, Alejandra Pueblita, explica que el mundial genera una presión en los sistemas de operación del sector debido al incremento de viajeros internacionales.
Detalla que el evento está obligando a la industria a modernizar operaciones, pagos, movilidad y ciberseguridad por el crecimiento de pagos digitales, plataformas conectadas y manejo masivo de datos personales.
Con ello, la tecnología dejará de ser un diferenciador para convertirse en infraestructura crítica de operación, luego de que durante años el proceso de transformación tecnológica avanzó lentamente. Lo anterior, dijo, representa un riesgo operativo frente a eventos globales de gran escala.
Sin embargo, para la empresa global especializada en tecnología digital, el sector hotelero de Quintana Roo es uno de los más avanzados a nivel mundial. La operación de hoteles de cadenas con presencia a nivel mundial, le permite responder mejor a las necesidades de los huéspedes internacionales.
“La migración de los procesos en el sector hotelero debe generalizarse para enfrentar la presión mundialista en ocupación, alimentos y bebidas, tiempos de respuesta, reputación online y gestión operativa”, apunta.
Destaca que actualmente los viajeros esperan velocidad, conectividad, pagos digitales, movilidad y experiencias fluidas durante su estancia.
Recordó que México es uno de los mercados turísticos más importantes del mundo, cuya tendencia está enfocada en la integración de datos. Además, en la capacidad de conectar todas las áreas del hotel en tiempo real, desde reservaciones y pagos hasta el comportamiento del huésped. Así se puede operar con mayor velocidad, se reducen fricciones y mejora la capacidad de personalización.
“Uno de los cambios más visibles es la movilidad operativa, que permite a hoteles y utilizar tecnología móvil para habilitar bares temporales, operar terrazas, tomar órdenes desde tabletas. También activar áreas de servicio de forma inmediata durante eventos de alta demanda, sin depender de infraestructura fija”, puntualiza.
